No existe TLC entre Turquía y Argentina ni con el Mercosur. Por eso no prometemos una ventaja arancelaria que no es real. Le mostramos los números honestos y dónde está la fuerza verdadera de producir punto en Turquía.
Si usted es una marca o importador en Argentina que evalúa fabricar tejido de punto en Turquía, lo primero que querrá saber es: ¿pago menos arancel que importando de China? La respuesta honesta es no. No hay tratado de libre comercio entre Turquía y Argentina, ni entre Turquía y el Mercosur (ni firmado ni en vigor). En la aduana argentina, una prenda de punto turca y una china tributan, en la práctica, bajo el mismo marco arancelario. Preferimos decírselo de frente: nuestra ventaja no es el papel de la aduana, es lo que llega dentro del contenedor.
Argentina aplica el Arancel Externo Común (AEC) del Mercosur, sumado a sus propias rebajas y ajustes unilaterales. Para las prendas de tejido de punto (capítulo 61 del sistema armonizado), eso significa un derecho de importación que se ubica en la franja alta del AEC. Lo importante para su decisión: ese arancel se aplica igual a Turquía que a China, porque ninguno de los dos países tiene acuerdo preferencial con el Mercosur que cubra el textil.
Conclusión sin maquillaje: si su única vara es el arancel, Turquía y China están empatados. La diferencia hay que buscarla en otro lado.
El cambio relevante no es arancelario, es operativo. Durante años, importar a Argentina implicó pelear con licencias y cupos. El sistema se liberalizó en 2024–2025: las SIRA fueron reemplazadas por declaraciones más ágiles (el esquema SEDI y los pasos posteriores), y el acceso al mercado de cambios para pagar al exterior se fue normalizando. Esto importa para usted por una razón concreta: hoy es más previsible programar un pago a un proveedor turco y planificar fechas de despacho.
Nada de esto cambia el arancel. Pero sí cambia algo decisivo: la capacidad de planificar y de diversificar proveedores sin quedar atado a un solo país.
Si no ganamos en el arancel, ¿por qué elegirnos? Porque el costo total de un programa de punto no es solo el derecho de importación: es la tasa de defectos, la consistencia de talles, los reprocesos, el tiempo perdido y la dependencia de un único origen. Ahí Turquía marca diferencia.
Tejido parejo, costuras firmes, talles estables lote a lote y acabado prolijo. En punto, el reproceso se come el margen: una baja tasa de defectos vale más que unos puntos de arancel. Vea nuestras capacidades.
Sumar Turquía como segundo origen reduce el riesgo de depender solo de China: cambios de costos, logística o disrupciones. No es reemplazar, es diversificar. Lo explicamos en Turquía vs China.
Atendemos en español, entendemos las temporadas del hemisferio sur y trabajamos con marcas hispanohablantes. Menos malentendidos en el brief, menos sorpresas en la muestra.
Producción WHOLEGARMENT en máquinas Shima Seiki: prendas tejidas en una sola pieza, sin costuras laterales, con mejor caída y menos desperdicio. Conozca WHOLEGARMENT.
Somos Kiwi Giyim (Özbakır Knitwear), fabricante OEM de tejido de punto en Gaziantep, Turquía. No somos un intermediario que reetiqueta: la prenda se teje, se confecciona y se controla en nuestra planta. Made in Turkey, de verdad.
No le vamos a vender una ventaja arancelaria inexistente. Le vamos a ofrecer punto bien tejido, un segundo origen confiable y un equipo que habla su idioma.
Cuéntenos su producto y volumen. Le damos una cotización honesta, sin promesas de aduana que no podemos cumplir, y con la calidad de punto que sí podemos demostrar. Explore más en nuestro blog o vuelva al inicio.