Para una marca argentina que vende prendas de punto —sweaters, buzos, cardigans, chalecos, gorros y bufandas— el factor que más condiciona las ventas no es la moda, sino el clima. Y como Argentina está en el hemisferio sur, su temporada fría va exactamente al revés que la de Europa o Norteamérica: cuando en París se acercan al verano, en Buenos Aires empieza a refrescar. Esto tiene una consecuencia muy concreta para quien importa: el calendario de producción tiene que estar pensado al revés del europeo, y eso obliga a planificar con anticipación. Si producís en Turquía, el plazo de fabricación más el tránsito marítimo hasta el Puerto de Buenos Aires exige arrancar varios meses antes de que la prenda esté en góndola. En esta guía repasamos el calendario climático argentino y cómo encajar la producción OEM para no llegar tarde.

Detalle de tapeta y botonadura en prenda de punto producida para temporada otoño-invierno argentina
Detalle de tapeta y acabados: la temporada fría argentina concentra la demanda de cardigans, sweaters y prendas de mayor gramaje.

El calendario del hemisferio sur: la temporada fría va al revés

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Otoño (marzo–junio)

Es el arranque comercial fuerte del punto. A partir de marzo empieza a bajar la temperatura en el AMBA y, sobre todo, en el centro y sur del país. El consumidor busca primeras capas livianas: sweaters de medio gramaje, cardigans y chalecos. La prenda tiene que estar en local entre febrero y marzo, lo que significa producir mucho antes.

02

Invierno (junio–septiembre)

Es el pico de demanda. Patagonia, Cuyo, Córdoba y la pampa húmeda piden mayor gramaje, lana y mezclas térmicas. Es la ventana de reposición más importante del año y donde quedarse sin stock duele más. Conviene tener producción escalonada para reponer los best-sellers en pleno invierno.

03

Primavera (septiembre–diciembre)

Baja la demanda de gramaje pesado, pero sigue habiendo mercado para punto liviano: algodón, viscosa, prendas caladas y de media estación. Es buen momento para liquidar invierno y al mismo tiempo introducir cápsulas de transición.

04

Verano (diciembre–marzo)

La demanda de abrigo es mínima en gran parte del país, aunque el sur patagónico mantiene cierto consumo todo el año. Es la temporada de planificación: mientras se vende poco abrigo, se cierran las compras de la próxima temporada fría. Es decir, el verano argentino se trabaja produciendo el invierno.

Cuándo arrancar la producción para llegar a tiempo

El error más común es pensar la compra "a la europea" y arrancar tarde. Si querés tener punto en góndola para el otoño argentino (marzo), tenés que contar hacia atrás el plazo de fabricación más el tránsito marítimo. Una secuencia realista (plazos aproximados, a confirmar según colección y volumen):

1
Desarrollo y muestras (agosto–septiembre) — aprobación de hilados, gramaje, colores y tallas. Esta etapa define todo lo demás, así que conviene cerrarla con anticipación.
2
Producción del bulk (octubre–noviembre) — con el pedido aprobado y el MOQ definido (a partir de 250 unidades por color/talla), entra a fábrica. El plazo de fabricación depende del programa.
3
Tránsito marítimo Turquía → Buenos Aires (varias semanas) — la carga sale de un puerto turco hacia las terminales del Puerto de Buenos Aires (Puerto Nuevo / Terminales Río de la Plata o Exolgan en Dock Sud). El tránsito más el despacho de aduana hay que sumarlos al cálculo. Más guías de importación en el blog.
4
En góndola (febrero–marzo) — la prenda llega a tiempo para el arranque del frío. Si arrancaste la cadena en agosto, llegás cómodo; si arrancás en noviembre, llegás justo o tarde.

Por qué producir en Turquía encaja con el calendario argentino

Una pregunta lógica es por qué no producir todo localmente o en China. La respuesta no pasa por el arancel, sino por la combinación de calidad, capacidad y previsibilidad:

Si necesitás entender mejor la estructura de costos y la capacidad disponible para tu programa, revisá nuestras capacidades de fábrica.

El contexto 2025: un mercado que se abre

El mercado argentino de consumo es grande —cerca de 46 millones de habitantes— con su polo principal en Buenos Aires y el AMBA, y una fuerte tradición textil local. En materia de importación, el panorama cambió: durante 2024–2025 se liberalizó el sistema, reemplazando el esquema anterior (SIRA) por el régimen SEDI dentro del Sistema Estadístico de Importaciones. La aduana opera hoy bajo ARCA (ex-AFIP) junto con la Secretaría de Industria y Comercio. 2025 marca un giro de apertura que facilita planificar importaciones con reglas más claras, aunque los detalles operativos conviene confirmarlos con tu despachante para cada embarque.

Un punto importante: la producción local argentina no es competencia, es complemento. Lo nacional cubre muy bien ciertos básicos y plazos cortos; el punto turco aporta gramajes finos, hilados especiales, acabados premium y tecnología sin costura que no siempre se consiguen localmente. Muchas marcas combinan ambos orígenes según la cápsula. Sobre esto profundizamos en fabricación para marca propia (private label) y en producción OEM de punto.

Otra variable a tener en cuenta es la moneda: el peso argentino (ARS) ha sido históricamente volátil, por lo que la cotización en operaciones de importación se maneja en divisa y conviene fijar condiciones de pago y tipo de cambio de referencia al cerrar el pedido. Es un tema a coordinar con tu equipo financiero y tu banco.

¿Querés planificar tu temporada otoño-invierno con anticipación?

Trabajamos con marcas que venden en el hemisferio sur y conocemos los tiempos que exige el calendario argentino. Contanos tu colección y armamos juntos el cronograma de producción para llegar a tiempo a la góndola.

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