La galga es uno de los parámetros que más define el carácter de una prenda de punto. Esta guía explica qué significa, cómo cambia el peso y la caída, y cómo elegir la galga adecuada para tu colección y tu cliente argentino.
Cuando una marca encarga una prenda de punto, una de las primeras decisiones técnicas es la galga (en inglés gauge, abreviada GG). La galga determina cuán fino o grueso es el tejido y, con ello, el peso de la prenda, su caída, la sensación al tacto y buena parte del costo. Entender la escala de galgas —de 3GG a 14GG— te ayuda a pedir exactamente lo que necesitás a tu fabricante OEM de punto y a evitar muestras que no se parecen a lo que imaginabas. En esta guía explicamos qué es la galga, cómo afecta a tu producto y cómo elegirla según tu colección y tu mercado en Argentina.
La galga indica el número de agujas por pulgada de la máquina de tejido rectilíneo. A mayor número de galga, más agujas, mallas más pequeñas y un tejido más fino y cerrado. A menor número, agujas más espaciadas, mallas más grandes y un tejido más grueso y voluminoso.
Una regla práctica: cuanto más alta es la galga, más fina, liviana y «vestida» se ve la prenda; cuanto más baja, más gruesa, abrigada y de aspecto informal. No existe una galga «mejor» en abstracto: la correcta es la que se ajusta a tu producto, a tu estación y a tu cliente.
La galga no es solo una cuestión estética: impacta de forma directa en tres variables que te importan como marca o importador.
Argentina tiene estaciones marcadas y una fuerte tradición de consumo de punto, sobre todo para el invierno del hemisferio sur (junio–agosto). Esto orienta la elección de galga según el segmento.
Para zonas frías y producto de pleno invierno, las galgas bajas (3–7GG) ofrecen abrigo y presencia. Sweaters chunky y cardigans de cuerpo funcionan muy bien en boutiques de la Patagonia y el sur.
En Buenos Aires y el AMBA, con inviernos más templados, las galgas medias y finas (7–12GG) cubren la mayor parte del año: sweaters livianos, prendas de oficina y básicos de entretiempo.
Para marcas de gama alta, las galgas 12–14GG en hilados nobles (merino, mezclas con cachemira) dan piezas elegantes y livianas, con caída fluida, que se diferencian del punto masivo.
Nuestras máquinas WHOLEGARMENT tejen prendas enteras sin costuras, en galgas finas a medias, con un acabado premium y sin uniones que molesten. Una opción fuerte para diferenciar tu línea de marca propia.
En nuestra planta de Gaziantep (Turquía) trabajamos con un parque propio de 22 máquinas: 15 Shima Seiki WHOLEGARMENT y 7 Stoll. Esto nos permite cubrir un rango amplio de galgas, desde punto grueso hasta punto fino, en producción interna y con trazabilidad —no como intermediarios.
Sobre el costo de importar a Argentina: hoy no existe un TLC entre Turquía y Argentina ni entre Turquía y el Mercosur (ni firmado ni en vigor), por lo que el punto turco no tiene ventaja arancelaria frente a China; entra bajo el Arancel Externo Común del Mercosur más las rebajas unilaterales que aplique Argentina. Nuestra ventaja no está en el arancel, sino en calidad, control y servicio: estrategia China+1, cercanía relativa de Europa, atención en español y especialidad en WHOLEGARMENT. El despacho se hace por el Puerto de Buenos Aires (Puerto Nuevo / Terminales Río de la Plata, y Exolgan en Dock Sud), bajo la órbita de Aduana (ARCA, ex-AFIP) y la Secretaría de Industria y Comercio, con el sistema de importación liberalizado en 2024–2025 (SIRA reemplazada por el esquema SEDI / estadística). Los detalles y montos exactos siempre se confirman con tu despachante (a confirmar).
Contanos qué prenda tenés en mente y para qué estación y mercado de Argentina, y te orientamos sobre la galga, el hilado y la construcción más adecuados. Desarrollamos una muestra antes de producir para que la prenda se vea y se sienta como la imaginás.