El hilado es la decisión más importante de una colección de punto: define el tacto, el abrigo, la caída, la durabilidad y el precio final. Para una marca argentina que produce tricot OEM en Turquía, entender las diferencias entre lana merino, alpaca y mezclas es lo que separa un producto que se vende solo de uno que vuelve por reclamos de pilling o encogimiento. Esta guía resume lo que conviene saber antes de cerrar un desarrollo, con foco en lo que es realista pedir y documentar con tu fabricante.

Detalle de cuello rib en tejido de lana merino — hilado para punto OEM
Cuello rib en lana merino: la calidad del hilado se nota primero en los acabados y en cómo recupera la forma.

Lana merino: el caballo de batalla del punto premium

La lana merino es la fibra más versátil para tejido de punto de gama media-alta. Su finura se mide en micrones: cuanto más bajo el número, más suave y menos pica.

La merino regula la temperatura, resiste el olor y recupera la forma mejor que el acrílico. Para una marca argentina, donde el invierno del AMBA y la Patagonia exigen abrigo real, la merino ofrece una relación calidad-percepción difícil de igualar. Conviene pedir merino con tratamiento superwash si el producto apunta a lavado en casa: evita reclamos por encogimiento. Podés revisar las galgas y máquinas disponibles en nuestra página de capacidades de producción.

Alpaca: lujo, caída y un cuidado más exigente

La alpaca es una fibra que las marcas argentinas conocen bien por su tradición andina. En tejido de punto aporta un halo de lujo, una caída fluida y un brillo sutil que la lana no tiene.

La contracara: la alpaca pura tiene menos memoria elástica que la merino, por lo que en galgas finas puede deformarse si el diseño no lo contempla. Es más cálida que la lana a igual peso, lo que la hace ideal para abrigo, pero también más sensible al lavado. Por eso muchas marcas eligen una mezcla en lugar de alpaca 100 %. Para piezas estatement sin costuras, vale la pena evaluar nuestra capacidad de tejido WHOLEGARMENT, que elimina costuras y mejora la caída de fibras nobles.

Mezclas: equilibrio entre tacto, precio y rendimiento

La mayoría de las colecciones comerciales no usan fibras puras, sino mezclas calculadas para optimizar costo y desempeño. Conviene entender qué aporta cada componente:

1
Lana + acrílico (por ej. 50/50): baja el costo, mejora la estabilidad de lavado y reduce el pilling frente a la lana pura. Muy usada en volumen, siempre que el acrílico sea de buena calidad.
2
Lana + nylon (poliamida): un pequeño porcentaje de nylon (10–20 %) aumenta mucho la resistencia a la abrasión. Ideal para puños, cuellos y prendas de uso intensivo.
3
Algodón + cashmere o algodón + lana: hilados de media estación para climas templados — pensá en otoño bonaerense o colecciones trans-temporada.
4
Mezclas con viscosa o modal: agregan brillo y caída, útiles para prendas más fluidas y femeninas, aunque restan abrigo.

No existe la mezcla "mejor" en abstracto: la elección correcta depende del posicionamiento de precio, del segmento y del clima objetivo. Si tu marca compite en góndola contra producto importado de China, una mezcla bien especificada puede igualar el tacto a un costo controlado — sin renunciar a la calidad. Sobre ese punto, conviene leer nuestra comparación honesta en Turquía vs. China.

Qué pedirle al fabricante antes de confirmar

Más allá de elegir la fibra, lo que protege a tu marca es documentar bien el desarrollo. Esto es lo que conviene exigir en cada hilado:

Especificaciones del hilado

  • Composición exacta en porcentaje y micronaje de la fibra noble
  • Título del hilo (Nm) y galga de tejido propuesta
  • Tratamiento superwash u otros acabados aplicados
  • Origen y certificaciones del hilado (las aporta el proveedor del hilo)

Validación antes de producir

  • Muestra física (sample) con el hilado y galga finales
  • Test de pilling, encogimiento y solidez del color (laboratorio externo, a confirmar)
  • Instrucciones de cuidado realistas para la etiqueta
  • Gramaje por talle para controlar el costo de materia prima

En Kiwi Giyim trabajamos como fabricante OEM con un MOQ de 250 piezas por color/talla y producción in-house en 22 máquinas (15 Shima Seiki WHOLEGARMENT + 7 Stoll), con producto Made in Turkey. Eso nos permite desarrollar muestras con distintos hilados antes de que confirmes la orden — clave cuando estás comparando una merino superwash contra una mezcla más económica. Conocé más sobre nuestro perfil de fabricante OEM de punto y nuestro servicio de marca privada (private label).

El contexto para importar a la Argentina

Una nota honesta sobre logística y aduana, porque afecta tu costo final tanto como el hilado.

Turquía no tiene un TLC en vigor con la Argentina ni con el Mercosur (tampoco firmado): la importación de tricot turco paga el Arancel Externo Común del Mercosur más las rebajas unilaterales que aplique la Argentina, de modo que no hay una ventaja arancelaria frente a China — hay paridad. Por eso nuestra propuesta no se apoya en el arancel, sino en otros pilares: calidad consistente, estrategia China+1 para diversificar tu cadena de suministro, atención en español, y capacidades como WHOLEGARMENT que pocos fabricantes ofrecen.

En el plano operativo, el ingreso suele hacerse por el Puerto de Buenos Aires (Puerto Nuevo / Terminales Río de la Plata, o Exolgan en Dock Sud), bajo control aduanero de ARCA (ex-AFIP) y la Secretaría de Industria y Comercio. El sistema de importación se liberalizó en 2024–2025 (de SIRA a SEDI), lo que dio mayor previsibilidad a las operaciones. Los valores arancelarios y de tributos concretos siempre deben confirmarse con tu despachante de aduana (aprox., a confirmar según posición arancelaria y normativa vigente). El precio en pesos (ARS) puede variar por tipo de cambio, así que conviene cotizar y planificar con margen.

¿Querés desarrollar una colección de punto en lana, alpaca o mezclas?

Contános tu brief de producto, segmento de precio y volumen estimado. Te ayudamos a elegir el hilado correcto y desarrollamos muestras antes de confirmar la orden.

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