Planificar bien los tiempos de producción, despacho y reposición es clave para no quebrar stock en plena temporada. Esto es lo que una marca argentina debe tener en cuenta al fabricar punto en Turquía.
Para una marca argentina, el plazo de entrega no es un detalle: define si llegás a la temporada de otoño-invierno con stock completo o si te quedás sin talles a mitad de campaña. Fabricar prendas de punto en Turquía implica coordinar tres bloques de tiempo —producción, logística marítima y despacho aduanero en el Puerto de Buenos Aires— bajo el nuevo esquema de importación liberalizado en 2024–2025. Seamos claros desde el inicio: no existe un TLC entre Turquía y Argentina ni entre Turquía y el Mercosur, así que la prenda paga el arancel correspondiente igual que la de origen chino. La ventaja turca no está en el arancel, sino en la calidad, la lógica China+1 y la flexibilidad para reponer rápido. Esta guía explica cómo planificar esos tiempos con realismo.
Antes de producir, está la etapa de muestras: tech-pack, contramuestra, ajuste de talles y aprobación de color. Esta fase suele tomar algunas semanas (aprox., a confirmar según complejidad) y conviene resolverla con anticipación, fuera de la ventana crítica de temporada, para que no compita con la producción del pedido firme.
Con muestra aprobada, arranca la producción. Trabajamos con un MOQ de 250 unidades por color/talla y producimos in-house con 22 máquinas (15 Shima Seiki WHOLEGARMENT + 7 Stoll). El plazo depende del volumen, la galga y la construcción; lo confirmamos por pedido. El tejido flat-knit permite arrancar reposiciones de un estilo ya validado sin rehacer toda la curva de desarrollo.
La vía habitual es marítima en contenedor desde Turquía hacia el Puerto de Buenos Aires (Puerto Nuevo / Terminales Río de la Plata, o Exolgan en Dock Sud). El tránsito oceánico de larga distancia es el bloque más largo y variable del cronograma; los tiempos exactos se confirman con el forwarder según la naviera y las escalas de cada salida.
Al arribo, el despacho lo gestiona tu despachante con la Aduana bajo ARCA (ex-AFIP) y la Secretaría de Industria y Comercio. El sistema se liberalizó en 2024–2025: el viejo SIRA dio paso al SEDI y luego al Sistema Estadístico de Importaciones, con declaración más ágil. Aun así, dejá margen para la verificación y la liberación.
La pregunta inevitable es si fabricar en Turquía sale más barato en aduana que importar de China. La respuesta honesta es no: no hay ventaja arancelaria frente a China. Argentina aplica el Arancel Externo Común del Mercosur sobre las prendas de punto, más sus propias rebajas unilaterales, y eso pesa igual sobre el origen turco que sobre el chino. Lo que cambia es todo lo demás.
La reposición rápida no se improvisa: se diseña desde el primer pedido. Para el mercado argentino —con un polo de consumo fuerte en Buenos Aires/AMBA y tradición textil local— estas prácticas hacen la diferencia:
Acá pesa la lógica China+1: tener a Turquía como segunda fuente, con calidad de tejido WHOLEGARMENT sin costuras y cercanía cultural —mismo idioma comercial, husos horarios manejables— permite reaccionar más rápido que con un único proveedor lejano. Producimos Made in Turkey con control de calidad en origen, de modo que la prenda que llega al Puerto de Buenos Aires no necesita reproceso.
Como fabricante OEM de punto trabajamos con marcas que necesitan reponer rápido sin sacrificar calidad. Contanos tu brief y armamos juntos un plan realista de producción y reposición para Argentina. Conocé también nuestro servicio de marca propia (private label), nuestras capacidades de planta y más notas en el blog.