Una categoría que vende todo el año si está bien construida. Te contamos qué definir en la ficha técnica, qué hilados elegir y cómo abastecerte desde Turquía hacia la Argentina sin sorpresas.
El vestido y la falda de punto son piezas que, bien resueltas, sostienen una colección entera: caen bien, son cómodas, viajan sin arrugarse y funcionan tanto en otoño-invierno como en entretiempo. Para una marca argentina, son además una categoría de buen margen y alta recompra, porque la clienta que encuentra el calce correcto vuelve. Pero «vestido de punto» abarca desde un tubular liviano de viscosa hasta un vestido midi acanalado de lana: cada construcción exige decisiones distintas de hilado, galga, máquina y terminación. En esta guía repasamos cómo definir esas variables y cómo producirlas con un fabricante OEM de punto en Turquía que tejé bajo tu marca.
Antes de hablar de hilado, definí la construcción. Es lo que determina cómo cae la prenda sobre el cuerpo y cuánta tela ajusta o suelta.
Ideal para vestidos tubulares de entretiempo y faldas con caída fluida. En galga fina (12 a 14 gg) con viscosa o algodón mercerizado, queda liviano y con buen drape. Hay que cuidar la opacidad y el control del enrollado de bordes.
El rib (2x2, 3x3 o derivados) da cuerpo, recupera la forma y abraza la silueta. Es la construcción reina del vestido bodycon y de la falda lápiz de punto. Define el tipo de canalé y el porcentaje de elastano para fijar la recuperación.
Para una pieza con más identidad, las texturas suman valor percibido sin subir tanto el costo. Las técnicas de jacquard e intarsia permiten motivos y bloques de color tejidos, no estampados.
El vestido tejido en 3D, sin costuras laterales, ofrece un calce limpio y una caída continua imposible de lograr cortando y cosiendo. Es nuestra especialidad en máquinas Shima Seiki: ver fabricación WHOLEGARMENT.
En vestidos y faldas, la elección de hilado y el calce no son detalles estéticos: son las dos causas principales de devolución en e-commerce. Una prenda que «no recupera» después de un día de uso, o que marca de más, vuelve. Definí esto con criterio:
No hace falta pedir miles de unidades para arrancar una cápsula de vestidos y faldas. Diseñamos nuestro esquema para que marcas y boutiques argentinas puedan probar el producto sin inmovilizar capital de más.
Si querés ver el detalle de máquinas, galgas y tiempos típicos, está todo en nuestra página de capacidades de producción.
Seamos claros con el contexto comercial, porque es lo que más preguntan las marcas argentinas antes de cerrar un primer pedido.
Sobre el arancel: no hay una ventaja arancelaria de Turquía frente a China para ingresar a la Argentina. No existe un TLC Turquía–Argentina ni Turquía–Mercosur en vigor ni firmado. La Argentina aplica el Arancel Externo Común del Mercosur más sus propias rebajas unilaterales, y el tratamiento de un vestido o una falda de punto es, en la práctica, equivalente venga el producto de donde venga (las alícuotas exactas conviene confirmarlas con tu despachante según la posición arancelaria —aprox., a confirmar—). Nuestra fuerza no está en el arancel, sino en calidad de tejido, estrategia China+1 para diversificar el riesgo de depender de un único origen, cercanía cultural e idioma (te atendemos en español) y la diferenciación técnica del WHOLEGARMENT. Lo comparamos en detalle en Turquía frente a China.
Sobre la logística y el ingreso: el contenedor entra normalmente por el Puerto de Buenos Aires (Puerto Nuevo / Terminales Río de la Plata) o por Exolgan en Dock Sud, las principales terminales de contenedores del país. La operatoria de importación se liberalizó en 2024–2025 —el viejo SIRA dio paso a esquemas tipo SEDI/SIRASE y al régimen vigente bajo ARCA (ex-AFIP), junto con la Secretaría de Industria y Comercio—, lo que vuelve a abrir el juego para sumar proveedores. Como toda operación se cierra en dólares y se liquida en pesos argentinos (ARS), conviene coordinar con tu despachante el momento del pago y el calce con el ingreso de mercadería.
Un punto a favor del producto: el mercado argentino es grande y de habla hispana (~46 millones de habitantes), con un polo de consumo fuerte en Buenos Aires y el AMBA, y una tradición textil local sólida. Eso significa una clienta exigente que valora el calce y la terminación —exactamente donde el punto bien construido gana—. No competimos contra la producción local en precio de básicos, sino con una propuesta complementaria: piezas de mayor complejidad técnica, WHOLEGARMENT y series controladas en calidad.
Contános tu idea —silueta, hilado, talles y cantidades— y te devolvemos una propuesta concreta con muestreo. Trabajamos seguido con marcas y boutiques de la Argentina y entendemos tanto el producto como la operatoria de importación.