Antes de comparar proveedores conviene comparar el costo real puesto en tu bodega, no el precio de fábrica. Así se construye ese número, paso a paso, para prendas de punto que llegan desde Turquía a Chile.
El error más común al evaluar un proveedor de prendas de punto es comparar precios FOB de fábricas distintas como si fueran equivalentes. No lo son. Lo que realmente importa para tu margen es el costo puesto en Chile (o landed cost): el costo total por prenda una vez que la mercancía está en tu bodega, lista para vender. Ese número incluye el precio de fábrica, el flete internacional, los derechos de aduana, el IVA, los gastos locales de despacho y la conversión a pesos chilenos. Esta guía desglosa cada componente con honestidad, sin cifras inventadas, para que puedas armar tu propia planilla y tomar decisiones reales de sourcing.
Es el precio por prenda puesta a bordo en el puerto de origen (FOB = Free On Board). En nuestro caso, la mercancía sale generalmente vía Mersin, en el Mediterráneo turco. El FOB ya incluye la producción y la entrega al puerto, pero todavía no el flete internacional ni nada de lo que ocurre después. Es tu base de cálculo, no tu costo final.
El costo de mover el contenedor desde Turquía hasta San Antonio, el principal puerto de contenedores de Chile (más del 50% del tráfico nacional). El flete suele cotizarse por contenedor (FCL) o por volumen/peso si vas en carga consolidada (LCL). Para punto, que es liviano y voluminoso, el factor volumen manda. La tarifa varía con la temporada y el mercado naviero, así que pídela siempre actualizada y trátala como dato a confirmar, no como constante.
Un porcentaje pequeño sobre el valor de la mercancía que cubre pérdida o daño en tránsito. Para una ruta marítima larga conviene contratarlo: el costo es marginal frente al riesgo de perder un embarque completo.
El gravamen arancelario y el IVA de importación, calculados sobre el valor CIF (FOB + flete + seguro). Aquí entra un punto clave para Chile que desarrollamos abajo en detalle.
Seamos claros y honestos, porque este punto suele venderse mal. Chile es un país de altísima apertura comercial, con una red densa de tratados de libre comercio: con China, con la Unión Europea, con Estados Unidos y muchos más. Eso significa que, frente a China, Turquía no tiene una ventaja arancelaria estructural: hay paridad. No te vamos a decir que somos más baratos en aduana, porque no lo somos.
Una vez que el contenedor toca San Antonio, todavía quedan costos antes de tener la prenda en tu bodega. Y todo, recuerda, termina convertido a pesos chilenos.
La lógica de la fórmula es directa: Costo puesto por prenda = (FOB + flete + seguro = CIF) + derechos de aduana + IVA + gastos locales + costos financieros, todo dividido por el número de prendas y expresado en CLP. Con ese número en la mano, recién entonces puedes comparar proveedores de forma justa. Un FOB más bajo con flete y mermas más altos puede terminar más caro puesto en bodega que un FOB algo mayor con mejor calidad y menos rechazos.
Si en aduana hay paridad con China, ¿dónde está la diferencia? En las partes del costo puesto que no aparecen en la cotización inicial:
Todo nuestro producto es Made in Turkey, con trazabilidad de fábrica. La promesa no es ser los más baratos en aduana, sino bajar tu costo puesto total a través de calidad, menos descartes y una relación de trabajo predecible.
Para que puedas armar tu planilla de landed cost con datos reales, así avanzamos un programa:
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Envíanos tu brief de punto y volúmenes estimados. Te entregamos un FOB claro y la documentación de soporte para que calcules tu landed cost real, en pesos, sin sorpresas.