En el punto de hombre, la diferencia entre una prenda barata y una prenda de marca casi nunca está en la foto. Está en el cuello que no se deforma, el hombro que asienta bien y el puño que recupera. Aquí explicamos esa construcción, pieza por pieza.
El punto de hombre tiene una exigencia particular: el cliente masculino suele comprar pocas prendas de tricot al año, pero las usa muchísimo, las lava sin demasiado cuidado y espera que duren temporadas. Un sweater de cuello redondo, un cardigan o un polo de punto que se deforma, hace pilling o pierde la forma del cuello a la tercera lavada destruye la percepción de tu marca. Por eso, cuando desarrollas una línea masculina, lo importante no es solo el diseño y el hilado, sino cómo está construido el punto. Como fabricante OEM de punto en Gaziantep, Turquía, producimos línea de hombre para marcas, y en esta guía explicamos —sin marketing— qué define un buen punto masculino y qué deberías especificar a tu fabricante antes de producir para el mercado chileno.
La galga (gauge) es la densidad del tejido: cuántas agujas por pulgada usa la máquina. Es la primera decisión de construcción y define el carácter de tu prenda de hombre antes que cualquier color.
Punto voluminoso, tipo sweater de invierno, ochos y trenzas marcadas. Da carácter y abrigo, ideal para la temporada fría del sur de Chile. Requiere hilado más grueso y construcción firme para que la prenda no se cuelgue con el propio peso.
El terreno más versátil para el hombre: sweaters de cuello redondo o medio cierre, cardigans, prendas de media estación. Buen equilibrio entre estructura, caída y peso. Es donde más se concentra una colección masculina sólida.
Punto liviano y elegante: polos de tricot, sweaters finos para usar bajo blazer, capas de media estación. Funciona muy bien en el clima templado de la zona central. Exige hilado fino y un control de tensión muy preciso.
Antes de cerrar tu carta de colores conviene definir la galga según cómo y dónde se usará la prenda. Lo trabajamos modelo por modelo; puedes revisar nuestras capacidades de tejido y rangos de galga disponibles.
En una prenda masculina hay cuatro zonas donde se nota de inmediato si la construcción es buena o no. Son los lugares que más sufren con el uso y donde más fallan los productos baratos.
Para la línea masculina, el método de construcción no es un detalle técnico: es lo que justifica el precio y la durabilidad frente al cliente.
Además de la construcción, hay decisiones comerciales y regulatorias propias de Chile que conviene tener claras antes de cotizar tu línea masculina.
Si quieres seguir afinando criterio antes de cotizar, revisa otros artículos prácticos en nuestro blog para marcas chilenas o escríbenos directamente.
Cuéntanos tu producto, tus galgas objetivo y tu posicionamiento, y te recomendamos la construcción correcta —fully-fashioned, WHOLEGARMENT o corte y confección— con muestra física antes de cualquier producción. Sin vender construcción de más.