El ocho y la trenza (cable knit) son de las estructuras más reconocibles del punto. Esta guía explica cómo se construyen, qué piden en galga e hilo y cómo desarrollarlas con un fabricante OEM en Turquía, pensada para marcas en Colombia.
Pocas texturas comunican "suéter de verdad" tan rápido como un ocho o una trenza. Son esas columnas en relieve que se entrelazan a lo largo de la prenda y que asociamos con el cardigan clásico, el suéter de pescador o la pieza de invierno que pasa de generación en generación. En inglés se conocen como cable knit, y aunque a primera vista parecen complejas, responden a un principio mecánico muy concreto: cruzar grupos de puntos sobre otros para crear volumen. Entender cómo se construyen le permite, como marca colombiana, conversar con su fabricante con propiedad y anticipar el impacto en galga, hilo, peso y costo. En Kiwi Giyim (Özbakır Knitwear), fabricante OEM de punto en Gaziantep, Turquía, desarrollamos este tipo de estructuras con un parque de 22 máquinas propias.
Ambos pertenecen a la familia del cable knit, pero no son lo mismo. La diferencia está en cómo y cuántas veces se cruzan los grupos de puntos.
Un cable se forma cuando un grupo de puntos pasa por delante o por detrás de otro grupo en lugar de tejerse en su orden natural. Ese cruce levanta el tejido y crea la columna en relieve característica.
El ocho clásico cruza dos grupos de puntos en un punto y luego en sentido contrario más arriba, dibujando una forma cerrada que recuerda al número ocho. Es el motivo más reconocible y la base de casi todo el repertorio de cables.
La trenza entrelaza tres o más grupos de puntos de forma alterna, como una trenza de cabello. Genera una columna más ancha, continua y de mayor presencia visual. Pide más puntos de ancho y aporta más volumen.
En la práctica se combinan ochos, trenzas, rombos (diamond) y costillas para componer paneles completos. La composición de estos motivos es lo que da identidad a un suéter de cable y diferencia a una marca de otra.
El cruce que crea el relieve es un movimiento mecánico real de las agujas. Por eso los cables son más exigentes que un punto liso y conviene entender qué implican antes del primer prototipo.
Los cables se lucen cuando la galga y el hilo acompañan al relieve. No existe una combinación "única", pero sí orientaciones prácticas para marcas en Colombia que desarrollan su línea de punto.
En nuestro taller contamos con 22 máquinas propias: 15 Shima Seiki WHOLEGARMENT y 7 Stoll, lo que nos permite programar ochos, trenzas y paneles combinados desde galga gruesa hasta fina, con un MOQ de 250 piezas por color/talla y la etiqueta Made in Turkey. Para galgas finas con cables sutiles, la tecnología WHOLEGARMENT sin costuras entrega un acabado limpio y cómodo, sin costuras laterales que interrumpan el motivo. El detalle técnico está en nuestras capacidades de fabricación.
Colombia es un mercado hispanohablante de unos 52 millones de habitantes con una industria textil-confección propia muy fuerte, concentrada en Medellín y Antioquia, con vitrinas como Colombiatex. ¿Por qué entonces desarrollar su línea de cables con un fabricante turco?
Seamos directos en lo arancelario: a día de hoy no hay un TLC en vigor entre Turquía y Colombia. Las negociaciones se iniciaron a finales de mayo de 2011 y avanzaron por varias rondas (la VI documentada en Ankara), pero el acuerdo no ha entrado en vigor. Esto significa que, frente a China, no ofrecemos una ventaja arancelaria: en aranceles hay paridad y las cifras exactas deben confirmarse caso por caso con su agente de aduanas (aprox./a confirmar según la partida y la normativa vigente).
Nuestra fuerza está en otro lado: calidad de punto, estrategia China+1, cercanía cultural e idioma español en la comunicación, y la capacidad de ejecutar ochos y trenzas bien resueltos —donde un cruce mal cerrado se nota a simple vista— con un control de calidad consistente. La mercancía entra normalmente por los puertos del Caribe colombiano —Cartagena, terminal de contenedores líder en el Caribe con ruta atlántica directa desde Turquía— y la etiqueta y normas de cumplimiento las supervisa la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), conforme al Reglamento Técnico de Etiquetado. La facturación de su programa se maneja en COP (peso colombiano) o en la divisa que pacten en el contrato. Lo explicamos sin adornos en Turquía vs China.
Si su marca trabaja con marca propia, vea cómo estructuramos un programa de private label y conozca nuestra propuesta como fabricante OEM de punto, donde sus ochos y trenzas pasan del boceto a una muestra física antes de producir.
Cuéntenos qué motivo tiene en mente —ochos, trenzas, rombos o paneles combinados—, en qué galga y para qué clima, y le proponemos el hilo y la construcción adecuados, con muestra física antes de producir. Más artículos técnicos en nuestro blog, o conozca a Kiwi Giyim desde la página principal.