El muestreo AQL es el estándar que separa una entrega fiable de una devolución cara. Esto es lo que las marcas españolas deben entender sobre la inspección de género de punto producido en Turquía.
Cuando se produce género de punto a varios miles de kilómetros, el control de calidad no puede ser una sensación: tiene que ser un método. El AQL (Acceptable Quality Limit, o Límite de Calidad Aceptable) es ese método. Definido por la norma ISO 2859-1 (equivalente a la antigua MIL-STD-105E), establece cuántas prendas inspeccionar de un lote y cuántos defectos se toleran antes de rechazar el envío. Para una marca española que importa punto desde Turquía, entender el AQL es la diferencia entre aceptar un pedido con confianza y descubrir un problema cuando el contenedor ya está en el puerto de Valencia o Barcelona. Esta guía explica cómo funciona la inspección, qué defectos vigilar en punto y qué documentación exigir a su fabricante OEM de punto.
El AQL no inspecciona el 100 % del lote: define un muestreo estadístico representativo. Para un pedido de, por ejemplo, 1.000 jerséis, el inspector revisa solo una muestra (según el tamaño del lote y el nivel de inspección, normalmente el Nivel General II) y aplica un número de aceptación/rechazo.
Los defectos se clasifican en críticos (riesgo de seguridad: agujas rotas, asfixia infantil — tolerancia cero), mayores (afectan función o venta: agujeros, manchas, talla incorrecta) y menores (estéticos leves: hilo suelto, pequeña irregularidad). Cada categoría tiene su propio umbral.
El estándar de la industria del género de punto suele ser AQL 2,5 para defectos mayores y AQL 4,0 para menores, con 0 para críticos. Un AQL más bajo (1,5) es más exigente; uno más alto (6,5) es más permisivo. La cifra es el porcentaje máximo de defectuosos tolerado en el lote.
La tabla ISO 2859-1 traduce el tamaño del lote y el AQL en un número concreto: por ejemplo, "acepta con 7 defectos, rechaza con 8". Si la muestra supera el límite, todo el lote se rechaza o se renegocia. Esto debe acordarse antes de producir, no después.
El error más común es no fijar el nivel AQL por escrito. Defina en el tech pack qué AQL aplica a cada categoría y qué se considera defecto mayor frente a menor en su producto concreto. Así la inspección es objetiva y no una discusión.
El género de punto tiene modos de fallo propios que no aparecen en tejido plano. Una inspección genérica los pasa por alto. Estos son los puntos de control que importan en una prenda de punto:
La inspección AQL no es un único evento al final. Un programa serio tiene tres puntos de control a lo largo de la producción, y cada uno protege un riesgo distinto:
Saltarse la inspección durante la producción (DUPRO) es el ahorro falso más caro: si un fallo de galga aparece en el primer 15 % y nadie lo ve hasta el pre-embarque, el lote entero está comprometido y no hay tiempo de rehacerlo antes de temporada.
Para una marca española, el control de calidad se cruza con la conformidad regulatoria europea. La inspección debe verificar no solo que la prenda esté bien hecha, sino que cumpla los requisitos del mercado UE:
El contenedor sale de Mersin (Mediterráneo oriental turco) por ruta marítima hacia Valencia o Barcelona, los principales puertos de entrada en España. Un PSI superado y una carpeta documental completa antes de embarcar evitan retenciones en aduana y sorpresas a la llegada.
Somos un fabricante OEM de punto en Gaziantep (Turquía), con producción interna y enfoque en marca propia (private label). Así integramos el control de calidad:
Puede ver el detalle de equipos y procesos en nuestras capacidades de producción, y más artículos para marcas en el blog.
Trabajamos con marcas españolas y conocemos los requisitos de inspección, etiquetado y aduana para la entrada en el mercado UE. Envíenos su brief de producto y acordamos juntos los niveles AQL y los puntos de control.