La galga es uno de los parámetros que más define el carácter de una prenda de punto. Esta es una guía clara, pensada para diseñadores y responsables de producto españoles, sobre qué significa cada finura y cuándo conviene usarla.
Cuando una marca española desarrolla una colección de género de punto, hay una decisión técnica que condiciona todo lo demás: la galga, también llamada gauge o, en alemán, fontura. La galga indica cuántas agujas hay por pulgada en la fontura de la máquina de tricotar y, por tanto, lo fina o gruesa que resultará la malla. Se expresa en «GG» (por ejemplo, 3GG, 7GG, 12GG). Cuanto más alto es el número, más fina y cerrada es la prenda; cuanto más bajo, más gruesa y voluminosa. No es un detalle menor: la galga determina el grosor, la caída, el tacto, el abrigo y el precio de la pieza. En esta guía repasamos la escala de 3GG a 14GG y cómo elegir la correcta para cada producto.
La galga es una medida de densidad de agujas. En términos prácticos, una máquina de 3GG trabaja con tres agujas por pulgada, mientras que una de 12GG dispone de doce. Más agujas en el mismo espacio significan puntos más pequeños y juntos, hilos más finos y un tejido más compacto. Por eso una misma referencia, un jersey de cuello redondo, puede ser una pieza chunky de invierno o una prenda ligera de media estación únicamente cambiando la galga.
Conviene entender que la galga va de la mano con el grosor del hilo y con el número de cabos. Una galga gruesa exige hilos más voluminosos; una galga fina pide hilos delgados, a menudo de lana merino, algodón peinado o mezclas premium. Por tanto, cuando una marca define «quiero un punto fino y elegante» o «busco un tejido grueso y acogedor», en realidad está eligiendo, sin saberlo todavía, una galga concreta. Aclarar este parámetro al inicio del desarrollo evita malentendidos y reprocesos.
No existe una galga «mejor» que otra: cada una resuelve un tipo de producto. Esta es una referencia orientativa de cómo se reparte el espectro habitual en el género de punto exterior.
Entre estos puntos de referencia existen galgas intermedias (por ejemplo, 8GG o 10GG) que permiten afinar el resultado. Lo importante para una marca es razonar en términos de uso final y temporada, y dejar que el fabricante traduzca esa intención en la galga y el hilo adecuados.
La elección de galga no es solo estética: tiene consecuencias en el coste, en el plazo y en el posicionamiento del producto. Estos son los criterios que recomendamos tener en cuenta:
En un programa de etiqueta privada bien planteado, la conversación sobre galga ocurre al principio, junto con la composición del hilo y la silueta. Si quiere ver cómo abordamos este proceso de desarrollo de extremo a extremo, puede consultar nuestras capacidades de producción o cómo trabajamos como fabricante para marca propia.
La galga también es relevante cuando se habla de tricotado sin costuras. La tecnología WHOLEGARMENT de Shima Seiki produce la prenda completa de una sola pieza, sin costuras laterales ni de hombro, directamente desde la máquina. La galga de la máquina condiciona la finura de esa prenda integral: con el equipo adecuado se pueden lograr piezas sin costuras tanto en puntos medios como en finos, con un acabado limpio y una comodidad notable al no haber costuras que rocen.
En Kiwi Giyim contamos con 22 máquinas propias de tricotado, de las cuales 15 son Shima Seiki WHOLEGARMENT y 7 son Stoll. Esa combinación nos permite cubrir un rango amplio de galgas y técnicas, desde el punto grueso de invierno hasta las prendas finas sin costuras. Trabajamos con un pedido mínimo (MOQ) de 250 piezas por modelo y color, con producción Made in Turkey. Puede ver más detalle en nuestra página de tricotado WHOLEGARMENT sin costuras.
Para una marca española, definir bien la galga es solo el primer paso; el siguiente es elegir el origen de fabricación. Turquía ofrece una ventaja concreta para el mercado español:
España forma parte de la Unión Aduanera UE-Turquía, en vigor desde 1996. No es un TLC clásico, sino una unión aduanera que cubre los productos industriales, incluido el género de punto. En la práctica, las prendas de punto de origen turco pueden circular hacia España con un arancel del 0 %, frente al aproximadamente 12 % (aprox., a confirmar según la partida arancelaria) que se aplica a las importaciones equivalentes desde China. Para ello, la mercancía viaja acompañada del certificado A.TR. La ruta logística habitual es marítima: salida desde Mersin (Mediterráneo oriental) con entrada en Valencia o Barcelona, los principales puertos de acceso a España, y toda la operación se factura en euros (EUR).
A esto se suma la proximidad cultural a la moda española: en un país que es epicentro mundial del sector, con grupos como Inditex o Mango, la capacidad de producir series de punto bien resueltas técnicamente y conformes a la normativa europea (REACH, GPSR) es un valor diferencial. Si quiere profundizar en la comparación de orígenes, encontrará un análisis honesto en nuestra página Turquía frente a China.
Como fabricante OEM de género de punto en Gaziantep (Turquía), le ayudamos a traducir la idea de su producto en la galga, el hilo y la técnica correctos. Envíenos su brief o sus referencias y le orientamos sobre la mejor configuración para su programa. Puede ver más artículos en nuestro blog o conocer la empresa con más detalle.