El micronaje define el tacto, el precio y el posicionamiento de tu prenda de punto. Esta guía explica cómo leer los grados de la lana merino, qué aporta la certificación RWS y cómo abastecer hilo con criterio para una colección OEM.
La lana merino es la fibra natural más versátil del punto premium: regula la temperatura, repele los olores, no pica cuando el micronaje es fino y se presta tanto a un jersey ligero de media estación como a una prenda técnica de capa base. Pero «merino» no es una categoría única. Detrás de la palabra hay una escala de grados —medida en micras— que determina el tacto, el precio por kilo y el segmento de mercado al que apunta tu colección. Para una marca española que desarrolla su línea de punto con un fabricante OEM, entender esta escala es la diferencia entre clavar el posicionamiento y pagar de más (o de menos) por un hilo que no encaja con tu producto. Esta guía te da el vocabulario y los criterios para abastecer merino con cabeza.
El grado de la lana merino se expresa en micras (µm): el diámetro medio de la fibra. Cuanto más baja la cifra, más fina y suave es la lana, y más alto su precio. Esta es la referencia que usamos al especificar hilo:
Junto al micronaje conviene fijarse en la longitud de fibra (a mayor longitud, hilo más resistente y menos pilling), en el título del hilo (por ejemplo 2/30 Nm, que define la galga de tejido posible) y en si el hilo es de cardado o peinado: el peinado da una superficie más limpia y menos vellosa, idónea para acabados finos.
El Responsible Wool Standard (RWS) es un estándar voluntario de trazabilidad y bienestar animal gestionado por Textile Exchange. Certifica que la lana procede de explotaciones que respetan el bienestar de las ovejas (sin mulesing) y una gestión responsable de la tierra, con cadena de custodia auditada desde la granja hasta el producto final.
Importante y honesto: la certificación RWS la aporta la hilatura y la cadena de proveedores, no el taller de tejido por sí solo. Si tu colección necesita merino certificado, debes especificarlo desde el inicio para que el fabricante abastezca hilo RWS de un proveedor con cadena de custodia válida. Nosotros podemos obtener hilo certificado cuando el proyecto lo requiere; el certificado viaja siempre con el proveedor del hilo.
Empieza por el uso final y el precio de venta. Un jersey de invierno robusto no necesita un merino de 16 micras; una capa base next-to-skin sí. Elegir el micronaje correcto es la palanca más directa para controlar coste y tacto en un servicio de fabricación OEM de punto.
Nunca decidas un merino solo por la ficha técnica. Trabaja con swatches del hilo real tejido en la galga prevista. Así validas tacto, caída, color y comportamiento del tejido antes de comprometer la producción. Es parte de nuestro proceso de desarrollo en marca propia / private label.
Si quieres RWS, GOTS u OEKO-TEX, indícalo en el brief inicial. Cambiar a hilo certificado a mitad de proyecto encarece y retrasa. Consulta nuestras capacidades y galgas para alinear la especificación.
El merino fino luce especialmente en prendas sin costuras: el tejido cae limpio y el tacto se mantiene en toda la prenda. Nuestra línea WHOLEGARMENT en máquinas Shima Seiki es ideal para piezas premium de capa base y jerséis ligeros.
Para una marca española, fabricar el punto de merino en Turquía combina calidad de hilatura accesible con una logística corta y una ventaja arancelaria real frente a Asia.
Si quieres comparar números concretos, en Turquía vs. China desglosamos las diferencias de coste, plazo y arancel para programas de punto.
Producimos en Turquía (Made in Turkey) con un MOQ de 250 piezas por color/modelo y un parque interno de 22 máquinas (15 Shima Seiki WHOLEGARMENT + 7 Stoll). Cuéntanos el grado de merino, el uso final y si necesitas certificación, y te proponemos hilo, galga y muestra.