El Global Recycled Standard se ha convertido en el lenguaje común de las colecciones de punto sostenibles. Aquí explicamos cómo funciona la trazabilidad GRS y qué pedir a tu fabricante para que el contenido reciclado sea verificable, no marketing.
Cada vez más marcas españolas —desde el gran retail de moda hasta las firmas de autor— piden colecciones de punto con hilo reciclado. La intención es buena, pero la diferencia entre una etiqueta que dice «poliéster reciclado» y una cadena de suministro que realmente puede demostrarlo es enorme. Aquí es donde entra el GRS (Global Recycled Standard): el marco que permite afirmar, con documentación verificable, qué porcentaje de una prenda de punto procede de materiales reciclados y que ese contenido se ha mantenido segregado a lo largo de toda la cadena. Para una marca o importador en España, entender el GRS no es opcional: es la base sobre la que se sostienen las declaraciones medioambientales frente al consumidor y frente a las autoridades de la UE.
El Global Recycled Standard es un estándar internacional, gestionado por Textile Exchange, que certifica el contenido reciclado de un producto y exige criterios sociales, medioambientales y químicos en cada etapa de la producción.
El GRS no certifica «una fábrica», certifica el flujo del material. Desde el reciclador del residuo (botellas PET, retales preconsumo) hasta el hilandero, el tejedor y la confección, cada eslabón debe estar certificado y emitir un Transaction Certificate (TC) que acredite la transferencia del material reciclado.
Para llevar la etiqueta GRS, un producto debe contener al menos un 50 % de material reciclado. Por debajo de ese porcentaje se puede usar el estándar RCS (Recycled Claim Standard), más ligero. En punto, lo habitual son mezclas de poliéster reciclado, algodón reciclado o, cada vez más, lana y acrílico reciclados.
El GRS va más allá del simple porcentaje: restringe sustancias químicas peligrosas en el procesado (alineado con la lógica de REACH) e impone requisitos laborales y medioambientales en cada instalación certificada. Esto lo hace mucho más sólido que una mera autodeclaración del proveedor.
Un punto clave que muchas marcas pasan por alto: si el hilo de partida no está certificado GRS, la prenda final no puede serlo, por muy buenas que sean las intenciones del taller de tejido. La cadena se rompe en su eslabón más débil.
Si vas a desarrollar una cápsula de punto reciclado, conviene tener claro qué documentos pedir antes de lanzar producción. Estas son las verificaciones esenciales para un programa con un fabricante OEM en Turquía:
La sostenibilidad no anula la lógica comercial: una colección de punto reciclado sigue siendo, ante todo, una operación de aprovisionamiento. Aquí Turquía ofrece una combinación difícil de igualar para una marca española.
España es, además, un epicentro mundial de la moda —Inditex (Zara, Bershka, Massimo Dutti), Mango, Tendam, Desigual— con una demanda enorme de fabricación a façon y marca propia (private label). En ese contexto, un programa de punto reciclado bien documentado no es solo un argumento de imagen: es un requisito cada vez más habitual en los pliegos de compra.
Somos un fabricante OEM de punto en Gaziantep (Turquía), con producción Made in Turkey y un taller propio de 22 máquinas: 15 Shima Seiki WHOLEGARMENT y 7 Stoll de tejido plano. Nuestro pedido mínimo (MOQ) es de 250 unidades por modelo/color, lo que permite a las marcas españolas desarrollar cápsulas recicladas sin comprometerse a tiradas masivas.
Importante y honesto: la certificación GRS se origina en el hilo. Nosotros tejemos, confeccionamos y documentamos lo que producimos, pero no inventamos un porcentaje reciclado que la cadena de suministro no pueda demostrar. Si un proyecto exige sello GRS en etiqueta, trabajamos con hilos cuyo origen certificado podamos acreditar; si no lo hay disponible, te lo decimos antes de producir. Puedes ver el detalle de nuestras capacidades de fabricación y por qué, en coste puesto en destino, la comparativa Turquía vs China suele favorecer a Turquía para series de gama media-alta como las colecciones de punto reciclado.
Cuéntanos tu brief: composición objetivo, porcentaje reciclado deseado y volumen. Te diremos con franqueza qué documentación GRS es realista para tu programa y cómo encaja en la entrada a España. Más recursos en nuestro blog y en la página principal como fabricante OEM de punto.