Si importa prendas de punto desde Turquía hacia España, dos marcos europeos le afectan de forma directa: REACH para las sustancias químicas y el GPSR para la seguridad general del producto. Esto es lo que debe documentar y verificar.
España es uno de los epicentros mundiales de la moda. Grupos como Inditex (Zara, Bershka, Massimo Dutti), Mango, Tendam o Desigual concentran una demanda enorme de fabricación a façon y de etiqueta privada (private label) en género de punto. Para una marca o un importador español que produce esas prendas en Turquía, la conformidad regulatoria no es un trámite secundario: es la condición para poder vender legalmente en el mercado de la UE. Dos cuerpos normativos son directamente aplicables: el reglamento REACH (CE n.º 1907/2006), que regula las sustancias químicas, y el nuevo GPSR (Reglamento UE 2023/988 de Seguridad General de los Productos). En ambos casos, la responsabilidad última ante las autoridades españolas recae sobre el importador de la UE, es decir, sobre usted. El fabricante turco puede aportar gran parte de la documentación, pero la trazabilidad y la respuesta ante las autoridades son suyas.
Antes de entrar en la conformidad química, conviene entender el marco aduanero, porque es una de las razones principales por las que las marcas españolas eligen Turquía. España forma parte de la Unión Aduanera UE-Turquía, en vigor desde 1996. No se trata de un TLC clásico, sino de una unión aduanera que cubre los productos industriales, incluido el género de punto. En la práctica, esto significa que las prendas de punto de origen turco pueden circular hacia España con un arancel del 0 %, frente al aproximadamente 12 % (aprox., a confirmar según partida arancelaria) que se aplica a las importaciones equivalentes desde China.
Para que esta ventaja se materialice, la mercancía debe acompañarse del certificado de circulación A.TR, que acredita la libre circulación dentro de la unión aduanera. Es un documento que el fabricante turco emite de forma rutinaria. La ruta logística habitual es marítima: salida desde Mersin (Mediterráneo oriental turco) con entrada en Valencia o Barcelona, los dos principales puertos de acceso a España. Un tránsito relativamente corto dentro del propio Mediterráneo, que reduce plazos frente a las rutas largas desde Asia.
El GPSR (Reglamento 2023/988 de Seguridad General de los Productos) sustituye a la antigua directiva de seguridad general y es aplicable en toda la UE. Se aplica a los productos de consumo que no están cubiertos por una normativa sectorial específica, y el género de punto entra de lleno en su ámbito. Refuerza el análisis de riesgos, la trazabilidad y la obligación de reaccionar ante incidentes. Para una marca o importador español, estas son las obligaciones clave:
El reglamento REACH (CE n.º 1907/2006) regula las sustancias químicas presentes en los productos que se comercializan en la UE. En el género de punto, las sustancias de interés se encuentran sobre todo en los colorantes, los aprestos y los auxiliares de hilatura. Hay dos planos que un importador español debe vigilar:
Conviene recordar que REACH es un reglamento europeo de aplicación directa: vale igual en España que en el resto de la UE. La conformidad se construye aguas arriba, en la elección del hilo y los procesos de tintura, no al final de la cadena. Por eso es determinante trabajar con un fabricante que controle esa trazabilidad desde el origen.
Además de REACH y el GPSR, la prenda que llega a España debe llevar un etiquetado de composición de fibra conforme a la normativa europea de denominación textil, con los porcentajes exactos de cada material. Se añaden las instrucciones de cuidado, la indicación de origen (Made in Turkey) y la identificación del operador responsable. Toda la facturación y la contratación se realiza en euros (EUR), lo que elimina el riesgo de cambio frente a proveedores en otras divisas y facilita el control de costes para las marcas españolas.
Para los programas de etiqueta privada, este conjunto documental es precisamente lo que diferencia a un proveedor fiable: no basta con producir la prenda, hay que entregarla lista para entrar en el mercado de la UE sin sorpresas en la aduana ni en una inspección posterior.
Como fabricante OEM de género de punto en Gaziantep (Turquía), trabajamos habitualmente con programas destinados a la UE. Nuestra estructura: pedido mínimo (MOQ) de 250 piezas por modelo/color y 22 máquinas propias de tricotado, de las cuales 15 son Shima Seiki WHOLEGARMENT y 7 son Stoll. Producción Made in Turkey.
Si compara Turquía con otros orígenes, encontrará una explicación detallada de la diferencia aduanera y de plazos en nuestra página Turquía frente a China, y puede ver el alcance completo de nuestras capacidades de producción.
Trabajamos con regularidad para marcas españolas y conocemos las exigencias documentales para la puesta en el mercado de la UE. Como fabricante OEM de género de punto y especialistas en tricotado WHOLEGARMENT sin costuras, podemos asumir su proyecto de etiqueta privada de principio a fin. Escríbanos con su brief de producto y le orientamos sobre la documentación necesaria.