Una guía práctica para construir tu cronograma de tejido de punto con un fabricante turco — desde el desarrollo de muestras hasta la llegada a Veracruz o Altamira — y llegar al piso de venta a tiempo.
El error más caro en el abastecimiento de prendas de punto no suele ser el precio: es el calendario. Una marca mexicana que confirma su colección de suéteres en septiembre para venderla esa misma temporada llega tarde, sin importar lo bueno que sea el proveedor. El tejido de punto trabaja con dos grandes campañas —Otoño-Invierno (OI) y Primavera-Verano (PV)— y cada una exige planear con varios meses de anticipación. Cuando fabricas en Turquía e importas a México por los puertos del Golfo, hay que sumar al cronograma el desarrollo de muestras, la producción, el despacho aduanal y el tránsito transatlántico. Esta guía explica cómo armar ese calendario de forma realista.
Aunque buena parte de México tiene un clima templado o cálido, el punto vende en ambas campañas. Conviene pensarlas por separado:
Suéteres de galga media y gruesa, lana merino, mezclas con cachemira, cuellos altos, jacquard y tejidos con volumen. Es la temporada de mayor margen para el punto. En México suele venderse de septiembre a enero, con foco en el centro y norte del país, donde sí hace frío.
Punto ligero: galgas finas, algodón, lino, hilos mercerizados, tops, cárdigans ligeros y prendas transicionales. Vende de febrero a junio y funciona muy bien para climas templados, costa y mercado de habla hispana que busca punto fino todo el año.
OI exige más metros de hilo, más tiempo de máquina por prenda y a veces más procesos de acabado. PV es más rápida de producir pero con ventanas comerciales más cortas. El calendario de cada una no es intercambiable: planear PV con tiempos de OI deja inventario sin vender.
Este es un cronograma de referencia (todos los plazos son aproximados, a confirmar según diseño, hilo y volumen). Para una colección OI que quieres tener en piso en septiembre, conviene arrancar el desarrollo entre noviembre y enero del mismo año:
Seamos transparentes en el punto que más preguntan las marcas: el costo de importación.
No existe un Tratado de Libre Comercio en vigor entre Turquía y México. Turquía aparece únicamente como "otras negociaciones de TLC" en la lista de la OMC; no hay acuerdo firmado ni vigente. En la práctica esto significa que, en materia arancelaria, Turquía no tiene una ventaja frente a China: ambos orígenes entran a México en condiciones comparables (los aranceles y aprovechamientos aplicables deben confirmarse con tu agente aduanal según la fracción arancelaria de cada prenda).
China sigue siendo el mayor proveedor textil de México (alrededor de USD 4.6 mil millones en 2023). Entonces, ¿por qué elegir Turquía? La respuesta no es el arancel, es el valor: calidad consistente, una estrategia real de China+1 para diversificar riesgo, cercanía cultural y de idioma —trabajamos directo en español—, y capacidades como WHOLEGARMENT (prenda completa sin costuras) que pocos proveedores de bajo costo ofrecen. Comparamos estos puntos a fondo en nuestra guía de Turquía frente a China.
Si quieres profundizar en cada eslabón, tenemos contenido específico sobre nuestras capacidades de fábrica, sobre la producción WHOLEGARMENT sin costuras y sobre el trabajo de marca propia (private label). También puedes revisar más artículos en nuestro blog para marcas mexicanas.
Como fabricante OEM de punto en Gaziantep, Turquía, ayudamos a marcas mexicanas a planear OI y PV con tiempos realistas hasta los puertos del Golfo. Comparte tu brief y la fecha en la que quieres tener producto en piso, y armamos el cronograma juntos.