El Global Recycled Standard (GRS) es la referencia más reconocida para verificar contenido reciclado en textiles. Esto es lo que las marcas mexicanas deben entender antes de lanzar una línea de punto reciclado fabricada en Turquía.
Cada vez más marcas mexicanas de moda quieren incorporar materiales reciclados en sus prendas de punto, ya sea por demanda del consumidor, por compromisos de sostenibilidad o por requisitos de cadenas de retail. Pero "reciclado" sin verificación no significa nada: la palabra se usa con frecuencia sin respaldo documental. Ahí es donde entra el GRS (Global Recycled Standard), el estándar internacional más reconocido para certificar contenido reciclado en hilos y textiles. En esta guía explicamos qué garantiza realmente el GRS, qué documentos pedir a tu fabricante y cómo se integra en un programa OEM de punto fabricado en Turquía con destino al mercado mexicano.
El GRS, administrado por Textile Exchange, verifica el contenido reciclado de un producto y rastrea ese material a lo largo de toda la cadena de suministro: desde el reciclador hasta el hilandero, el tejedor y la prenda terminada. No es una simple etiqueta autodeclarada, sino una certificación de terceros con auditoría.
Para que un producto lleve la declaración GRS debe contener al menos un 20 % de material reciclado. El logotipo GRS solo puede usarse cuando el contenido reciclado alcanza ese umbral. Muchas marcas trabajan con porcentajes mayores (50 %, 80 % o 100 %), pero el porcentaje real siempre debe estar documentado.
Además del contenido reciclado, el GRS incluye requisitos sobre restricciones químicas, gestión ambiental de las plantas y criterios sociales en las instalaciones certificadas. Es decir, no solo verifica "qué" se recicla, sino "cómo" se procesa.
El contenido reciclado nace en el hilo. Por eso la trazabilidad GRS empieza en el hilandero certificado. El tejedor de punto compra ese hilo certificado y mantiene la cadena documental mediante facturas y certificados de transacción (Transaction Certificates) que vinculan cada lote.
No todos los hilos reciclados son iguales, y elegir el correcto afecta tanto a la mano del tejido como al precio. Para prendas de punto, las opciones más comunes son:
Si vas a comunicar "reciclado" o "GRS" en tu marca, necesitas el respaldo documental. Una afirmación sin certificado de transacción no es defendible. Esto es lo mínimo que debes pedir:
Importante: una prenda solo puede etiquetarse como GRS si la cadena completa (incluido el tejedor que la fabrica) está cubierta por la certificación. Si solo el hilo está certificado pero la planta de tejido no, podrás declarar "contiene fibra reciclada certificada GRS" pero no aplicar el logotipo GRS a la prenda terminada. Conviene definir este punto antes de producir.
Para una marca mexicana que evalúa fabricar punto reciclado en Turquía, conviene poner las cosas en su sitio con honestidad:
En la práctica, una línea de punto reciclado bien documentada es una herramienta de posicionamiento: te permite cumplir requisitos de retail responsable y comunicar con respaldo, en lugar de competir únicamente por costo.
Somos un fabricante OEM de punto en Gaziantep, Turquía, con tejido plano in-house: 22 máquinas (15 Shima Seiki WHOLEGARMENT + 7 Stoll). Trabajamos con marcas en programas de marca propia (private label).
Puedes revisar nuestras capacidades de fabricación o leer más artículos en el blog para entender cómo encajaría una línea reciclada en tu colección.
Cuéntanos tu brief de producto y el porcentaje reciclado objetivo. Te indicamos qué hilo certificado es viable, los plazos y la documentación de trazabilidad disponible para tu programa.