Si su empresa opera bajo IMMEX o evalúa importación temporal, conviene entender cómo entra el hilado, el insumo o la prenda de punto turca en ese esquema. Aquí lo explicamos con claridad, y le decimos la verdad sin adornos sobre el arancel frente a China: paridad, no ventaja.
En México conviven dos lógicas de importación que conviene no confundir. La importación definitiva, en la que la mercancía entra al país para quedarse y se pagan los impuestos correspondientes, y los regímenes temporales, en los que la mercancía entra para transformarse, ensamblarse o reexportarse, con tratamiento fiscal distinto. El esquema más conocido es el programa IMMEX (heredero de la maquila), regulado por la Secretaría de Economía. Si usted es una marca mexicana de prendas de punto que se abastece en Turquía, entender en qué régimen entra su producto cambia por completo la planeación de costos y tiempos. Y antes de avanzar, seamos honestos en un punto: no existe un TLC Turquía–México en vigor. En la lista de la OMC, México figura solo como "otras negociaciones de TLC" para Turquía; no hay acuerdo firmado ni vigente. La prenda turca paga el mismo arancel de nación más favorecida que la china. Hay paridad, no ventaja arancelaria.
La importación temporal permite introducir mercancías a México por un plazo determinado sin pagar de inmediato los impuestos al comercio exterior, siempre que esa mercancía vaya a transformarse, elaborarse o repararse y luego salga del país. El programa IMMEX (Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación) es el marco que ampara esta operación de manera continua para empresas que exportan.
Bajo IMMEX, los insumos (por ejemplo, hilado o paneles de punto) entran de forma temporal, se incorporan a un producto terminado y este se exporta. Mientras la mercancía cumpla su destino de exportación y los plazos, no se causa el impuesto general de importación de manera definitiva.
El régimen temporal está pensado para producto que se reexporta. Si su intención es vender la prenda terminada en el mercado mexicano, lo natural es la importación definitiva, donde se paga el arancel y el IVA al ingresar. Confundir ambos caminos genera problemas fiscales.
La Secretaría de Economía (SE) autoriza y supervisa el programa IMMEX; el SAT y la aduana controlan los pedimentos y plazos. El etiquetado textil, en cambio, lo rige la NOM-004-SE-2021, vigente desde el 15 de enero de 2023, que sustituyó a la norma anterior.
Cada régimen tiene plazos máximos de permanencia y obligaciones de control de inventarios (por ejemplo, sistemas de control de descargos). El incumplimiento puede convertir la importación temporal en definitiva, con el pago de impuestos y, en su caso, recargos. La disciplina documental es clave.
Aquí va la parte honesta. La mayoría de las marcas mexicanas que compran prendas de punto terminadas a un fabricante OEM turco no necesitan el régimen temporal: importan definitivamente para vender en México. El régimen temporal e IMMEX brillan en otro escenario, el de la transformación y reexportación. Estos son los casos en que sí tiene sentido evaluarlo:
En resumen: el régimen temporal es una herramienta de manufactura para exportación, no un atajo arancelario. No existe un mecanismo que convierta la prenda turca en "libre de arancel" para venta nacional, porque no hay TLC en vigor. Cualquiera que se lo plantee así, le está vendiendo humo.
Independientemente del régimen, la entrada física y el costo importan. Estos son los hechos que conviene tener claros:
Si el arancel está en paridad con China, ¿por qué abastecerse en Turquía? Porque la decisión no es solo de costo de aduana, sino de valor del producto y de relación de trabajo. Como fabricante OEM en Gaziantep, esto es lo que aportamos:
El régimen aduanero es una decisión logística y fiscal; la elección del fabricante es una decisión de producto. Las dos importan, pero no se sustituyen entre sí.
Trabajamos con marcas mexicanas tanto en importación definitiva para venta nacional como en programas de insumo para manufactura. Cuéntenos su escenario y le decimos con honestidad qué tiene sentido. Cualquier duda fiscal puntual conviene validarla además con su agente aduanal.