Tres formas de dar gráfico y relieve a un suéter, con costos, MOQ y resultados muy distintos. Entenderlas te ayuda a especificar mejor tu prenda y a cotizar de forma justa con tu fabricante.
Cuando una marca mexicana quiere un suéter con un gráfico de color, un motivo geométrico o un relieve de trenzas, suele usar la palabra "estampado". Pero en tejido de punto los dibujos y los relieves casi nunca se estampan: se tejen. Y la técnica que se elija —jacquard, intarsia o trenzas (cable knit)— cambia el aspecto, el peso, el reverso de la prenda, el costo y hasta la cantidad mínima viable. Confundirlas al cotizar genera muestras que no corresponden a lo imaginado. Esta guía explica las tres técnicas, cuándo conviene cada una y cómo comunicarlas con precisión a tu fabricante OEM de punto para que tu programa en México salga bien desde la primera muestra.
El jacquard es la técnica para crear dibujos de varios colores que se repiten a lo largo de la prenda: motivos navideños, grecas, fair isle, pixeles, logotipos pequeños, cenefas. Todos los colores corren simultáneamente a lo ancho de la fila; el color que no se ve en la cara queda "flotando" por detrás. De ahí su característica más reconocible: el reverso muestra los hilos flotantes de los colores que en ese punto no están a la vista.
Esa estructura tiene consecuencias prácticas. El jacquard suele dar una prenda más densa y más pesada, porque hay dos o más capas de hilo en muchas zonas. Si las flotaciones son largas, conviene un jacquard "ligado" (bird's-eye o similar) para que el reverso no se enganche. Para un mercado de clima variado como el mexicano, esto importa: un jacquard a dos colores funciona muy bien en otoño-invierno y en zonas frías, pero puede resultar caluroso en costa cálida si se abusa de los colores. El jacquard es ideal cuando el motivo es repetitivo y geométrico, y cuando quieres una paleta limitada (típicamente dos a cuatro colores por fila).
La intarsia resuelve lo que el jacquard no puede: bloques de color grandes y aislados, como un argyle (rombos), un logotipo grande, una franja de color sólido o una figura única que no se repite. A diferencia del jacquard, cada zona de color usa su propio ovillo o carrete, de modo que no hay hilos flotantes por detrás: el reverso queda casi tan limpio como la cara.
Las ventajas son claras: prenda más ligera (una sola capa de hilo), bloques de color nítidos y la posibilidad de usar muchos colores en una misma prenda sin sumar peso. La contraparte es el costo y el tiempo: la intarsia requiere preparar y posicionar cada hilo, lo que la vuelve más laboriosa y, por tanto, más cara por pieza que un jacquard equivalente. Por eso suele reservarse para colecciones de mayor valor, lujo contemporáneo o piezas statement. Si tu producto vive de un gráfico grande y limpio —un rombo argyle, un color-block, una ilustración— la intarsia es casi siempre la respuesta correcta. Para entender cómo el grosor del punto interactúa con estas técnicas, conviene revisar también la página de capacidades de producción.
Las trenzas —o cable knit— no buscan color, sino relieve y textura. Se obtienen cruzando grupos de mallas entre sí, de modo que el tejido se "trenza" en relieve: el clásico suéter de pescador irlandés, las ochos, las espigas, los aran. A diferencia del jacquard y la intarsia, la trenza normalmente se trabaja en un solo color, y todo el carácter viene de la estructura.
Si dudas entre trenza fina o gruesa, la galga del tejido es determinante; puedes apoyarte en nuestra guía de artículos para marcas mexicanas para afinar ese detalle antes de cotizar.
La técnica viable depende de la máquina. En nuestra planta trabajamos con 22 máquinas propias: 15 Shima Seiki WHOLEGARMENT y 7 Stoll, lo que nos permite cubrir jacquard, intarsia y trenzas dentro del mismo taller, sin depender de terceros para el tejido base. La tecnología WHOLEGARMENT teje la prenda completa, sin costuras, y permite integrar estos motivos y relieves directamente en una pieza continua, lo que mejora la caída y elimina las uniones donde un gráfico podría "romperse".
Para una marca, esto significa que puedes pedir una prenda con jacquard en el pecho, intarsia en un bloque y trenza en las mangas, y mantener consistencia de un solo proveedor. Nuestro MOQ es de 250 piezas por color/talla, lo que permite a marcas medianas probar técnicas de gráfico sin comprometerse a corridas enormes. Conviene tener presente que la intarsia, por su complejidad, suele tolerar peor las cantidades muy bajas que un jacquard sencillo. Toda la producción es Made in Turkey. Si tu marca trabaja con etiqueta privada, revisa cómo lo gestionamos en fabricante de punto para marca propia.
Para evitar muestras equivocadas, incluye estos datos al pedir una cotización o un sample. Cuanta más precisión des, menos rondas de muestra necesitarás.
Si todavía no tienes claro qué técnica elegir, no pasa nada: con una prenda de referencia o una foto de inspiración podemos proponerte el camino más cercano a tu idea, equilibrando aspecto y costo. Empieza por contarnos tu proyecto en la página de contacto.
El costo varía mucho según la técnica: un jacquard a dos colores suele ser la opción más accesible para dar gráfico; la intarsia, por su mano de obra, encarece la pieza; y las trenzas elevan sobre todo el consumo de hilo. No hay una regla única; lo correcto es cotizar la técnica concreta con tu hilo y tu galga concretos. Como referencia general, las técnicas más laboriosas conviven mejor con segmentos de mayor valor como el lujo contemporáneo.
En cuanto a la importación desde Turquía hacia México, conviene ser claro y honesto: no existe hoy un Tratado de Libre Comercio Turquía–México en vigor. En las negociaciones comerciales de la OMC, México solo figura dentro de "otras negociaciones de TLC" de Turquía; no hay un acuerdo firmado ni vigente. Por eso, frente a China —que es el mayor proveedor textil de México (alrededor de USD 4.6 mil millones en 2023)— no contamos con una ventaja arancelaria; la paridad arancelaria es la situación realista, sujeta a confirmación de los aranceles vigentes y de la clasificación de cada producto (aprox., a confirmar con tu agente aduanal). El precio se cotiza en MXN (peso mexicano) o en la divisa que se acuerde.
Nuestra fuerza, entonces, no es el precio más bajo, sino la calidad, la estrategia China+1, la cercanía cultural y de idioma (español), y la especialización en WHOLEGARMENT. La mercancía suele entrar por puertos del Atlántico/Golfo como Veracruz y Altamira (entrada principal desde Europa-Mediterráneo), aunque también es posible vía Manzanillo en el Pacífico. En el etiquetado, recuerda que la Secretaría de Economía (SE) y la PROFECO regulan el etiquetado textil bajo la NOM-004-SE-2021 (vigente desde el 15 de enero de 2023); la composición de fibra y las instrucciones de cuidado deben declararse correctamente. Para una comparación honesta entre orígenes, revisa Turquía vs. China.
Cuéntanos qué motivo o relieve tienes en mente y, si quieres, envíanos una referencia. Te proponemos la técnica, el hilo y la construcción más adecuados para tu programa en México.