Cuando una marca o importador peruano evalúa producir tejido de punto en Turquía, el primer error suele ser comparar solo el precio de fábrica con el de un proveedor local o chino. El número que realmente importa es el costo puesto en almacén (landed cost): cuánto te cuesta cada prenda, en soles (S/), ya despachada por la aduana y descargada en tu depósito en Lima. Sobre ese valor calculas tu margen y tu precio de venta. En esta guía desglosamos cómo pasar del FOB de Gaziantep al costo puesto en el Perú, qué partidas son fijas, cuáles son aproximadas y dónde la gente se equivoca.

Detalle de costura remallada en tejido de punto producido en Turquía para importadores peruanos
Costura remallada en una prenda de punto: la calidad de acabado incide en el costo de devoluciones, un factor que el cálculo de landed cost también debe contemplar.

1. Punto de partida: el precio FOB

El precio que cotizamos como fábrica OEM es normalmente FOB (Free On Board) en un puerto turco — habitualmente Mersin o Estambul. FOB significa que el precio incluye la prenda fabricada, el control de calidad, el empaque de exportación y la entrega a bordo del buque en origen, con los trámites de exportación turcos resueltos. A partir de la borda del barco, los costos y riesgos pasan a ti.

Para una orden típica con nuestro MOQ de 250 unidades por estilo/color, recibirás una cotización FOB por prenda en USD. Ese es tu número base. Todo lo que sigue se suma encima para llegar al costo puesto en almacén en el Perú. Conviene pedir siempre la cotización con el Incoterm explícito (FOB, CFR o CIF), porque cambia qué partidas ya están incluidas.

2. Flete, seguro y la base CIF en el Callao

La ruta marítima estándar termina en el Puerto del Callao (Lima), el principal puerto comercial del Perú y el punto de entrada natural para tu carga. No hay servicio directo Turquía–Callao en la mayoría de los casos: la carga suele transbordar en un hub (mediterráneo o europeo) antes de cruzar a la costa del Pacífico, por lo que los tiempos de tránsito son largos. Trabaja siempre con plazos y tarifas confirmados por tu agente de carga, porque varían mucho.

La suma FOB + flete + seguro = valor CIF. Este es el valor sobre el que la aduana peruana (SUNAT) calcula los tributos. Por eso conviene tener el CIF bien estimado antes de seguir: es la base de todo lo que viene después.

3. Aranceles e impuestos: SUNAT sobre el valor CIF

Aquí va el punto honesto y específico del Perú: no existe un TLC en vigor entre Turquía y el Perú. El Perú figura entre los países con los que Turquía mantiene negociaciones de tratado de libre comercio, pero a la fecha no hay acuerdo concluido ni trato preferencial. En la práctica esto significa que el tejido de punto turco no goza de rebaja arancelaria frente al de China: no hay ventaja arancelaria, hay paridad. Quien venda lo contrario no está siendo honesto.

Sobre el valor CIF, en el despacho de importación intervienen normalmente:

1
Ad valórem (arancel) — derecho de aduana sobre el CIF según la subpartida arancelaria del tejido de punto (capítulo 61). El porcentaje exacto depende de la clasificación de cada prenda y debe confirmarlo tu agente de aduana. Trátalo como aproximado / a confirmar, no como dato cerrado.
2
IGV (16%) + IPM (2%) = 18% — el Impuesto General a las Ventas más el Impuesto de Promoción Municipal se aplican sobre la base (CIF + ad valórem). Es recuperable como crédito fiscal si tu empresa está formalizada, así que pesa en flujo de caja más que en margen final.
3
Percepción del IGV — la SUNAT suele aplicar una percepción adicional a la importación, también recuperable. Tu agente la incluirá en la liquidación.

Documentalmente, el despacho ante SUNAT se sostiene sobre la Declaración Aduanera de Mercancías (DAM), la factura comercial, el BL/AWB, el packing list y la póliza de seguro. Mantener estos documentos coherentes entre sí evita observaciones y demoras. Para una comparación honesta del cuadro completo frente a la opción china, revisa nuestra página Turquía vs. China.

4. Costos en destino y la fórmula del costo puesto

Una vez la carga llega al Callao y SUNAT libera el despacho, todavía quedan costos locales antes de que la mercancía esté realmente en tu almacén:

La fórmula práctica del costo puesto en almacén por prenda, en soles, queda así:

Costo puesto (S/) = [ (CIF + ad valórem + percepciones no recuperables) + agenciamiento + portuarios + transporte interno ] × tipo de cambio PEN/USD ÷ número de unidades

El IGV/IPM lo tratas aparte porque es crédito fiscal recuperable: castiga tu caja, no tu margen unitario. Reparte siempre los costos fijos (agenciamiento, flete mínimo, despacho) entre todas las unidades del embarque; por eso volúmenes muy pequeños encarecen mucho el costo por prenda y el MOQ de 250 ayuda a diluir esos fijos.

5. Dónde está la verdadera ventaja turca (no es el arancel)

Si no hay ventaja arancelaria frente a China, ¿por qué un importador peruano produciría punto en Turquía? Porque el costo puesto en almacén no es lo único que define la rentabilidad. La ventaja turca está en otros factores que reducen costos ocultos y riesgo:

El Perú es además un país textil reconocido —algodón pima y tangüis, alpaca, casas como Incalpaca o Michell— por lo que el punto turco no compite contra la producción local básica, sino que la complementa en categorías y construcciones donde aporta diferenciación. Para programas de marca propia, revisa fabricación para marca propia y nuestro perfil como fabricante OEM de punto.

¿Quieres un costeo FOB para estimar tu costo puesto en el Perú?

Envíanos tu brief de producto (estilo, fibra, volumen) y te devolvemos una cotización FOB clara, con MOQ de 250 unidades, para que tú y tu agente de aduana armen el cálculo de costo puesto en almacén en soles. Sin cifras infladas: lo que es aproximado lo decimos.

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