Tres formas distintas de construir color y textura en una prenda de punto. Entender la diferencia le ayuda a especificar mejor su colección, controlar el costo y conversar de igual a igual con su fabricante.
Cuando una marca peruana desarrolla una colección de punto, la conversación con el fabricante suele girar en torno a tres técnicas que se confunden con frecuencia: jacquard, intarsia y trenzas (también llamadas cables o cables). No son sinónimos ni intercambiables. Cada una construye el color o la textura de una manera diferente, con consecuencias directas sobre el peso de la prenda, el consumo de hilo, el tiempo de producción y, por lo tanto, el costo unitario y el MOQ. Saber distinguirlas le permite especificar su tech pack con precisión y evitar sorpresas en el muestreo.
El jacquard teje dos o más colores a lo largo de toda la fila. Es la técnica detrás de los motivos repetidos: grecas nórdicas, fair isle, microdiseños geométricos, estampados pixelados. El color que no aparece en la cara de la prenda «viaja» por el reverso como un hilo flotante o, en jacquard de doble cara (double jacquard), forma una segunda capa de tejido.
Diseños con motivos que se repiten en toda la superficie: patrones étnicos andinos reinterpretados, jersey con greca, suéteres tipo «ugly sweater» de temporada, microestampados all-over. Es la mejor opción cuando el color se distribuye de forma regular.
El jacquard simple (single) genera flotantes en el reverso, lo que añade hilo y peso. El doble jacquard duplica el grosor y el consumo de hilo, pero elimina los flotantes y da una prenda más estructurada. A más colores por fila, mayor consumo y más complejidad de programación.
Por fila suelen trabajarse de 2 a 4 colores de forma eficiente. Más colores son posibles, pero encarecen el reverso y los flotantes largos pueden engancharse al usar la prenda, por lo que conviene revisarlo en el muestreo.
En prendas abiertas (chalecos, bufandas) el reverso se ve. Ahí el doble jacquard o un acabado limpio importan estéticamente; conviene decidirlo desde el tech pack y no en producción.
La intarsia construye áreas de color sólido usando un ovillo o carro de hilo distinto para cada zona. A diferencia del jacquard, el color no viaja por el reverso: cada bloque vive en su propia región del tejido. Por eso la intarsia es la técnica natural para logos grandes, motivos aislados, argyles (rombos), bloques de color geométricos y diseños donde una zona amplia debe quedar de un solo tono, limpio por ambos lados.
Las trenzas —o cables— no son una técnica de color sino de textura. Se forman cruzando grupos de puntos entre sí para crear relieves: la clásica trenza irlandesa (aran), las ochos, las espigas, los puntos de arroz combinados. Es lo que da carácter «artesanal» y abrigo a un suéter, y es una de las firmas visuales del punto de invierno.
Algunas consideraciones para tener en cuenta al especificarlas:
En nuestro taller en Gaziantep trabajamos estas tres técnicas con 22 máquinas en planta propia (15 Shima Seiki WHOLEGARMENT y 7 Stoll), con un MOQ de 250 piezas por estilo/color y producción Made in Turkey. Algunas claves para una marca peruana que está cotizando:
Conviene aclarar el contexto comercial con honestidad: no existe TLC en vigor entre Turquía y Perú —el Perú figura entre las negociaciones de TLC de Turquía, pero no hay acuerdo concluido—, de modo que no hay trato arancelario preferente y el punto de origen turco paga el arancel general, en paridad con China (sin ventaja ni desventaja arancelaria; tasas exactas a confirmar con su agente). El despacho ingresa típicamente por el Puerto del Callao (Lima), con la SUNAT como autoridad aduanera (Declaración Aduanera de Mercancías DAM, factura comercial, BL/AWB, packing list y póliza de seguro), e INDECOPI en materia de competencia y etiquetado. Por eso nuestra propuesta no compite por precio puro: la fuerza está en la calidad, la diversificación China+1, el idioma común, la especialización en WHOLEGARMENT y un acompañamiento técnico cercano. El Perú es además un país con tradición textil reconocida (algodón pima y tangüis, alpaca, casas como Incalpaca o Michell): nos posicionamos como un socio que complementa esa industria con capacidades de flat-knit y prendas sin costura, no como un reemplazo «más barato» de la producción local.
Envíenos su tech pack o sus referencias visuales y le indicamos qué técnica se ajusta mejor a su diseño, presupuesto y plazos. Puede revisar también nuestras capacidades de producción, conocer nuestro enfoque como fabricante OEM de punto y de marca propia (private label), ver por qué tiene sentido la estrategia Turquía vs. China o explorar el resto del blog.